Muchos cierres ocurren después del primer “lo pienso”. El problema es que la mayoría no tiene un ritmo claro de seguimiento y termina dejando ventas en la mesa o insistiendo de más.
Por qué el seguimiento vende (cuando se hace bien)
Un buen seguimiento mantiene viva la conversación sin crear fricción. La clave está en combinar calificación + ritmo + mensajes breves.
La secuencia simple 24h–72h–7d–30d
24 horas
Objetivo: aclarar dudas rápidas.
Ejemplo: “¿Te quedó alguna duda? Si quieres, lo vemos en 2 minutos.”
72 horas
Objetivo: confirmar interés real.
Ejemplo: “¿Seguimos con esto o prefieres dejarlo para más adelante?”
7 días
Objetivo: reactivar sin presión.
Ejemplo: “Si ahora no es prioridad, lo entiendo. ¿Quieres un resumen corto?”
30 días
Objetivo: reabrir conversación.
Ejemplo: “Hola, retomo esto por si volvió a estar en tu radar.”
Califica antes de seguir
No todos los leads merecen el mismo seguimiento. Si es HOT, sigue el calendario completo. Si es WARM, reduce la intensidad. Si es COLD, prioriza otros leads y deja un último mensaje de salida.
Si te dicen “lo estoy pensando”
“Perfecto. Si quieres, te comparto un resumen corto y lo revisas con calma. ¿Te lo envío?”
Cuándo parar (y cómo hacerlo bien)
- Si no responden después del 3er intento, ofrece una salida clara.
- Incluye un opt‑out simple: “Si no te interesa, dímelo y lo dejamos aquí”.
- Evita cerrar con presión. El cierre correcto protege tu reputación.